viernes, 7 de diciembre de 2018

Trabajo práctico Pedro Páramo



Para hacer el siguiente trabajo, vas a necesitar el libro de Pedro Páramo y contestar las preguntas que platean las páginas web.

Para que sea más fácil la lectura, acá se encuentran resumidos los núcleos narrativos de cada fragmento. En esta página, vas a encontrar el número de fragmento y una breve descripción de lo que ocurre:

https://coleccion.siaeducacion.org/sites/default/files/files/actividades_para_pedro_paramo_de_maria_reina-hernandez.pdf

En esta página puede encontrarse un análisis detallado del texto:
http://www.pedroparamo.org/analisis-de-la-obra/

Trabajo Práctico: Actividades

Comienzo y narrador
Actividades 1 a 4 (todas las explicaciones ayudan a entender la historia) sólo tenés que responder las preguntas.
https://tallerdelecturayanalisisliterario.es.tl/ACTIVIDADES-1_4.htm

Personajes:
https://tallerdelecturayanalisisliterario.es.tl/ACTIVIDAD-5-PERSONAJES.htm

a. Actividad 5 completa. Elegir una cita textual que ilustre la descripción psicológica de los personajes elegidos.

b. una actividad a elegir entre:

5. 3 La ilusión de Juan Preciado
5.4. La rebeldía de Susana San Juan
5.5. Escisión en Pedro Páramo



sábado, 3 de noviembre de 2018

El verbo



El verbo es la clase de palabra que expresa una acción ( invadir, correr, hablar), un estado ( ser, estar, encontrarse) o el paso de un estado a otro, es decir un proceso ( extenderse, curarse, florecer). Aquí pueden algunas de las características del verbo:



¿Qué es el paradigma verbal?

Es la serie ordenada de todas las posibilidades que adopta un verbo. Se denomina formas personales del verbo.

Se organizan en tres modos:

El Modo:
Señala la actitud del hablante. En nuestro idioma existen tres modos:
               * Indicativo
               * Subjuntivo
               * Imperativo

1- Modo Indicativo:
Es el modo que expresa la acción del verbo como un hecho real. Utilizamos el modo indicativo para negar o afirmar algo que se realiza, que se haya realizado o que se realizará.

          Ejemplo: compramos, volveré, andaba, ha logrado, había salido.

2- Modo Subjuntivo:
Presenta la acción como un deseo, a veces propio del hablante, a veces ajeno a él. Por ejemplo:

          Espero que venga, quiere que vaya, deseamos que estudie, si lo hubiera sabido.

Se puede utilizar como clave de identificación la expresión ¡Ojalá que...! Y anteponerla al verbo en estudio ya que, generalmente, los verbos de modo subjuntivo quedan con sentido, pero no los de modo indicativo. Por ejemplo:

         ¡Ojalá que gane! - ¡Ojalá que haya entendido!

3- Modo Imperativo:
Es el que presenta la acción como un mandato, una petición o una recomendación. Por ejemplo:

          Canta (tú) - Cantá (vos) - Canten (ustedes)




Si prefieren ir más despacio y con más ejemplos, en esta página van a encontrar los tiempos del Modo Indicativo, les recomiendo verla. Para estudiar los tiempos del Modo Subjuntivo, hagan clic AQUÍ.

¿Se entendió? Si todavía tienen dudas, Los Wikipedias lo explican cantando con esta "Cumbia gramatical":



lunes, 22 de octubre de 2018

martes, 9 de octubre de 2018

Pedro Páramo II


EL NARRADOR
Un suceso puede contarse de mil maneras diferentes, cada una de ellas es un punto de vista distinto; es importante determinar quién es el narrador de la historia.
En una novela puede haber más de un narrador. Existen varios tipos de narradores:
  • puede ser un personaje de la novela, en este caso el relato estará escrito en primera persona;
  • puede ser un narrador que se encuentre fuera de la historia y el relato se encontrará escrito en tercera persona;
  • por otra parte, el narrador puede ser solamente un testigo de las acciones;
  • también puede saberlo todo, aún lo que están pensando los personajes

  • Lean de nuevo el primer capítulo y determinen quién es el narrador y cómo es.
Se habrán dado cuenta que la historia de esta novela está contada desde varios puntos de vista: tenemos dos narradores que llamaremos "principales": Juan Preciado (que es un personaje de la novela) y un narrador en tercera persona, éste narrador le "presta" la voz a diferentes personajes a lo largo del texto, como en el fragmento 16. Cada una de esas historias es una perspectiva distinta de Juan Preciado o del narrador, pero todas van dirigidas a un fin común: reconstruir la historia del pueblo de Comala y  de Pedro Páramo.
Juan Preciado en su calidad de narrador en primera persona, no puede saber todo lo que pasó en el pueblo de Comala pues nunca vivió ahí, él espera encontrar el pueblo tal y como se lo describió su madre.
El narrador en tercera persona tampoco sabe todo lo que piensan y hacen los personajes por eso les cede la palabra, este narrador es como la memoria colectiva del pueblo, sabe lo que pasó: porque lo oyó, se lo dijeron los participantes en el hecho o personas ajenas al acontecimiento que se enteraron de lo ocurrido, pero no fue testigo directo de los hechos.
Juan Preciado trata de explicarse los acontecimientos que le ocurren desde su llegada al pueblo, en tanto que, el narrador en tercera persona no, jamás trata de explicarnos o de justificar lo que ocurre, únicamente lo cuenta tal y como lo escuchó.
En esta novela el narrador en tercera persona no juzga, esa tarea le toca al lector, es él quién debe juntar los fragmentos, explicarlos, armar el rompecabezas y encontrarle un sentido al relato; el narrador sólo nos presenta los hechos.
Contexto de producción de la obra




Lenguaje

Cuando preguntaron a Rulfo cómo encontró la manera de escribir Pedro Páramo, él respondió: “Tenía yo los personajes y el ambiente. Estaba familiarizado con esa región del país, donde había pasado la infancia y tenía muy ahondadas esas situaciones”. A propósito de su forma de escribir utilizando elementos del contexto mexicano, Rulfo también tomó en consideración el lenguaje de los pueblos mexicanos para realizar su narración: “El sistema aplicado […] en la novela, fue utilizar el lenguaje del pueblo, el lenguaje hablado que yo había oído de mis mayores, y que sigue vivo hasta hoy”. Aquí encontramos un elemento fundamental para la construcción de su obra: el lenguaje oral de los pueblos mexicanos. 



Carlos Pacheco, en su libro La comarca oral, refiere que la oralidad ha sido una forma de mantener y desarrollar culturas populares y tradicionales de los países latinoamericanos. Pacheco sostiene que el carácter oral de las culturas indígenas constituye uno de los “hilos maestros de su tejido social y cultural” . Pacheco afirma también que este hecho es clave para comprender la obra de importantes narradores, entre los que está Juan Rulfo, quienes hicieron un abordaje contemporáneo de lo oral y lo regional. De acuerdo a esto, la escritura de Rulfo implica una revalorización de las culturas populares y tradicionales de su país . 


La revolución y la distribución de las tierras





Rulfo vivió en una época de luchas y conflictos, los cuales sin duda afectaron también el ambiente. Así por ejemplo, él cuenta que San Gabriel, pueblito donde pasó parte de su infancia, fue desde el siglo XVII hasta los tiempos de la Revolución uno de los pueblos más importantes y prósperos de la región. Después de las revoluciones, el autor lamentó el cambio que sufrió este ambiente. Luis Harss en su artículo “Juan Rulfo o la pena sin nombre”, cuenta que antes había un río donde los pobladores se iban a bañar y luego no trajo más agua; los bosques que rodeaban el pueblo fueron talados; las rutas comerciales fueron cambiadas y las aldeas se fueron despoblando. Una de las causas del despoblamiento, señalada por Rulfo, fue que durante las revoluciones los ejércitos concentraban a la gente de los pueblos y se la llevaban hacia otros lugares, donde conseguían trabajo y ya no regresaban. En una entrevista el autor manifestó que él también escribió sobre “la forma en que han caído o han quedado ciertos sitios después de la llamada” . Esto atestigua el deterioro del ambiente mexicano, al punto que, según Rulfo, algunas aldeas más parecían cementerios. 


Finalmente, uno de los problemas más importantes del contexto en que vivió Rulfo fue el de la repartición de tierras. Algunos historiadores consideran incluso que este factor fue la causa principal de las luchas revolucionarias. El problema de una distribución justa de las tierras se vino arrastrando desde la época de la colonia y no pudo ser resuelto por los posteriores gobiernos mexicanos. Así, entre las acciones de los presidentes en el siglo XX, Porfirio Díaz entregó tierras a compañías extranjeras; Francisco Madero creó una Comisión Agraria para dar tierras a los que no la tenían, pero fue acusado de traición a la Revolución y asesinado. 

Luego, Victoriano Huertas tomó el mando del gobierno de forma irregular, con lo cual aumentó el movimiento armado y aparecieron las tropas de Francisco Villa. Luego, Venustiano Carranza tomó el mando del ejército y del país, e implantó una dictadura. Aquí apareció el general Zapata, quien no reconoció ninguna autoridad en Carranza y militó por una república indígena y por el reparto de tierras; él planteó e intentó aplicar la reforma agraria.


Las luchas aumentaron hasta llegar a una crisis en el gobierno de Plutarco Elías Calles, cuando las tierras fueron abandonadas por la grave situación del país. Para Rulfo, el problema de la distribución de tierras no podía ser resuelto porque sus raíces iban más allá del simple reparto de tierras. Según él, una de las trabas era que los campesinos no estaban organizados en comunidades y ello impidió que reclamaran las tierras. Rulfo señaló también que el campesino estaba apegado al hacendado o al patrón con el sistema mediero que consistía en que “se sembraba la tierra, el patrón entregaba la tierra al campesino y el campesino entregaba la mitad de la cosecha al patrón”. Todo ello muestra cómo, según Rulfo, para solucionar este problema era preciso conocer las tradiciones, la historia, las tierras y los sentimientos de los pobladores mexicanos. 


Y los personajes???


martes, 25 de septiembre de 2018

Moda sostenible




Les propongo mirar algunas páginas, imágenes y videos que nos pueden servir de inspiración para armar nuestro espacio en el Spínola Solidario. Este videopertenece a una campaña de Greenpeace:



Además de telas, podríamos intervenir hojas de revistas de moda, es decir, publicidades de marcas a las que les pondríamos alguna imagen tipo stencil, que podemos pensar juntos. Y luego colgarlas de una soga con broches, o pegarlas en alguna pared...........

Resultado de imagen para moda sostenible

Por último, tenemos que definir la información  que queremos transmitir, qué queremos conscientizar sobre la moda sostenible, el consumo responsable, el trabajo clandestino y esclavo, los tóxicos que contaminan.........

Pensemos.

Páginas Web:



https://www.ifeelmaps.com/blog/2015/03/moda-sostenible--te-preguntas-quien-hizo-tu-ropa








Resultado de imagen para moda sostenible


miércoles, 19 de septiembre de 2018

PEDRO PÁRAMO I

PEDRO PÁRAMO I
Lean el fragmento 1 y contesten: ¿Quién está narrando la historia, qué nos cuenta esa voz?

Lean el segundo fragmento y resuelvan las siguientes  preguntas:
1) En este fragmento tenemos algunos párrafos en cursivas, ¿a quién pertenecen esas palabras y qué dicen?
2) ¿Cuál es la atmósfera que se respira en el camino a Comala?
3) ¿Por qué Juan Preciado sigue su camino a Comala si Abundio le informa que Pedro Páramo ha muerto, el pueblo se ve abandonado y él no conoce a nadie ahí?, ¿por qué no se va con el arriero?

Lean el siguiente fragmento de una entrevista que Martín Caparrós le hizo al autor en una visita a la Feria del Libro de Buenos Aires. Luego, observen el uso de los adjetivos en texto. Nos vamos a detener en ese aspecto.
¿Usted tiene una relación especial con los adjetivos?

Yo soy enemigo de los adjetivos. Cuando yo estaba estudiando literatura nos imponían mucho a Pereda, que era uno de los caballitos de batalla de los maestros de literatura. Pereda usaba a veces hasta seis u ocho adjetivos para un solo sustantivo. Y el sustantivo es la sustancia del lenguaje y el adjetivo pues es un adorno, una cosa superficial. Entonces… yo luché mucho y combatí mucho al adjetivo, la adjetivación la odio… Pero fue por eso, llegué a odiar hasta la literatura porque nos imponían el adjetivo como norma. En la literatura española de esa época, que era la mayor influencia que teníamos, pensaban que sin el adjetivo no había ornato, no había esplendor en las letras, ¿no?

¿Y si pese a eso le pidiera tres adjetivos para describirse a usted mismo?

Hay una larga pausa y, de verdad, parece como si pensara. “Un… un pobre diablo”, dice.
“Ahí hay un adjetivo y un sustantivo”, me atrevo a decirle, porque lo dijo con una sonrisa ladeada. “Un pobre miserable diablo”, dice. Y completa: “Deprimido y desanimado”. “¿Por qué?”. “Así tengo ratos”, dice, y su voz es cada vez más baja, “ratos de depresión y de desánimo”.